Esta es una de esas películas que son capaces de hacerte reír y llorar casi al mismo tiempo. Y es que pasa de momentos, en ocasiones, disparatados a toparte de frente con la cruda realidad de los campos de concentración nazis.
Ambientada en La Toscana entre 1939 y 1942, Roberto Benigni nos muestra una historia llena de amor e imaginación, a veces rayando el disparate, pero que transmite muy bien el mensaje que desea.
tan bella como triste.
ResponderEliminarSi, es triste al final, sobre todo, pero nos muestra un mensaje muy claro y es hasta donde se puede llegar para evitar el sufrimiento de los tuyos. Es increíble...además del mensaje de amor que muestra...
ResponderEliminar