Parece que tengamos sensores incorporados para saber el momento justo en el que mandar ese correo, ese mensaje de móvil o hacer esa llamada que tanto está esperando esa persona que quieres y que te comprende como nadie hubieras imaginado nunca que te comprendería.
Y no hay un día en que no pienses que hará, cómo se sentirá, en qué estará pensando, estará agobiada, se sentirá mal, estará triste?...si, suena como ROMA pero al revés.
qué bonito cielo, me has puesto la carnecica de gallina. totalmente de acuerdo contigo mi vida.
ResponderEliminarme encanta leer tu blog.
mil besicos de canela.